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CARNAVAL
MARQUEÑO
El
Carnaval Marqueño es considerado una actividad folklórica
que ha ido evolucionando de acuerdo al paso del tiempo, expresando
siempre el sentimiento costumbrista del hombre marqueño.
El pueblo de Marco se encuentra situado en el altiplano, en la provincia
de Jauja, departamento de Junín.
Históricamente el carnaval de
Marco surge cuando el hombre se preocupa por el crecimiento espiritual
y llega a domesticar algunas plantas y animales, por consiguiente,
siente la necesidad dedicarles una fecha de festividad en donde
la danza toma un papel protagónico.
Esta festividad
se convierte en una triple celebración pues se fusionan las
expresiones agrícola, ganadera y religiosa. La "Mama
Pacha" o "Madre Tierra", campos de cultivo, son principal
fuente de trabajo de los marqueños, y por ende la que los
provee del pan de cada día. Por ello, el éxito de
la agricultura es celebrado con un pago a la tierra.
De la misma
manera, el óptimo resultado en la ganadería es motivo
de júbilo. Llegado los carnavales, especialmente los lunes
y martes, se reúnen familiares y vecinos para constatar si
en el año nuevo aumentó la producción ("la
contada"), acto seguido se lleva a cabo el juego de las ovejas,
el Uish Cashuy, que consiste en poner a las hembras aretes de cinta
y collares a los machos.
El carnaval
también es considerado un acto religioso ya que con ello
demuestran su fe cristiana y su gratitud por la bonanza, la buena
cosecha y buena reproducción del pequeño ganado, lo
que constituye el binomio de esperanzas para el pueblo marqueño.
ÉPOCA DE FIESTA EN MARCO
En
la actualidad, el pueblo de Marco cuenta con diez barrios que realizan
la festividad del Carnaval Marqueño. Podemos hacer un recorrido
imaginario de sur a norte y tenemos los barrios de Cruz del Triunfo
Limayllapacaj que es uno de los más antiguos, Santa Cruz
de Cebada Cumu, Cruz de Espinas Jajachachaca, Rondalla Folklórica
Corazón de Jesús, San Pedro de Chaupi, San Isidro
Casacucho, San Roque Chuclush, San Román de Orosco, San Hilario
y la Hermandad del Señor Agonía de Limpias (Santuario).
Inicialmente
la fiesta se realizaba la víspera del domingo de carnavales
para continuar los días siguientes, pero con el transcurso
del tiempo dedicaron estos días al cuidado de las ovejas,
denominado el "Uish Cuchuy" formando agrupaciones familiares
o vecinales, dando lugar a que el Miércoles de Ceniza sea
el día central hasta concluir la semana.
La celebración
se inicia el miércoles con una misa oficiada por un representante
de cada barrio, el cual posee cierta jerarquía. El jueves
se lleva a cabo el Gran Concurso del Carnaval Marqueño. Los
días viernes, sábado y domingo se realizan el "jala
pato", el "tanacanacuy" y el "Jala Cinta",
también el "Cortamontes" o "Yunsa" que
cosiste en danzar alrededor de un árbol adornado con frutas,
pan, serpentinas y otros regalos, mientras se trata de cortarlo
con una hacha. En estas actividades participan los miembros de los
diferentes barrios y también aquellos visitantes amantes
del folklore andino.
Una vez terminada
la fiesta, los marqueños descansan quince días para
luego dirigirse en caravanas hasta Lima y representar su famoso
carnaval en diversos concursos organizados por las instituciones
departamentales.
LA
DANZA
El "Carnaval Marqueño" es una danza caracterizada
por la abundancia de figuras que son parte de su coreografía,
así tenemos el "Zapateo", en el que con los pies
cruzados entre mujer y varón cambian de lugar entre un compás
y otro; en "El Caracol", primero se hace un círculo
entrelazando los brazos, lo que forma el caracol, terminando en
un gracioso juego de talco, serpentina y ortiga; en "El Tacanacuy"
que se hace formando dos bandos, uno de mujeres y otro de varones,
las primeras lanzan sobre sus ocasionales rivales y al compás
de la música, papas, manzanas, naranjas, uvas, etc.; los
varones harán lo mismo, pero con mayor delicadeza.
En "El
Tunel", uno tras otro van pasando por un túnel formado
por brazos humanos. Luego viene "El Apalinacuy", que consiste
en dar vueltas acrobáticas entre mujer y varón, ambos
cogidos de las manos se dan la espalda y en zig-zag arman una improvisada
formación. "El Ruedo", es otra tradicional figura
en la que dos o tres parejas de danzantes se entrecruzan y dan vueltas
completas, hacia la derecha y hacia la izquierda al compás
de la música.
Todas esta figuras
tienen un refinamiento especial graciosamente ejecutados, entre
los participantes no deben faltar el "patrón" y
la "patrona", que bailan elegantemente y son los encargados
de castigar a los que se equivocan o a los que no demuestran entusiasmo,
pues todo el baile es un derroche de energía, gracia y alegría.
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